Los 6 errores más comunes que cometemos al reciclar

 Los 6 errores más comunes que cometemos al reciclar

Los 6 errores más comunes que cometemos al reciclar

España lleva ya muchos años reciclando pero aún existen productos que generan muchas dudas a la hora de elegir el contenedor adecuado para depositarlo. Esta es una lista elaborada por Ecoembes de los errores más comunes a la hora de organizar la basura.

1. Los juguetes y otros plásticos no van al contenedor amarillo

Es habitual que pensemos que todos aquellos objetos que están fabricados con plástico, y que ya no son útiles para nosotros, van al contenedor amarillo, pero esto no es así. En el contenedor amarillo solo debemos depositar los envases de plástico, latas y briks.

Por este motivo, los juguetes de plástico, los biberones y chupetes, los utensilios de cocina y los cubos de plásticos, como los de la playa, no se tiran en el contenedor amarillo, sino en el de restos orgánicos.

2. Las servilletas de papel y cartones sucios, al de restos

En el contenedor azul depositamos envases de papel y cartón. Pero en algunas ocasiones cometemos errores por la composición material de algunos residuos. Uno de los principales fallos es con el brik de leche o de zumo. Pensamos que es cartón y por tanto lo depositamos en el contenedor azul. Pero esto no es así. El brik siempre va al contenedor amarillo, ya que está compuesto por cartón, plástico y aluminio.

También generan dudas las servilletas de cocina o los papeles sucios: ¿qué se hace, por ejemplo, con los cartones de las pizzas que tienen las típicas manchas de grasa o restos de comida? Pues habría que tirarlos al contenedor de restos y no al de papel porque esa suciedad podría devaluar la calidad del papel reciclado.

También al contenedor de restos deben ir los pañales o las toallitas, que nunca deberían tirarse por el retrete.

3. El cristal, que no vidrio, al punto limpio

Es fundamental diferenciar entre vidrio y cristal. Es frecuente que a la hora de deshacernos de elementos de cristal los depositemos en el contenedor verde y es un error. Las bombillas por ejemplo no van en el contenedor verde, debemos llevarlas al punto limpio o centro de recogida.

Pasa lo mismo con espejos, ceniceros, vasos, vajillas o elementos de cerámica que también deben ser reciclados en un punto limpio o de recogida, pero nunca verterlos en el 'iglú' verde.

4. Las perchas, en el amarillo

Hay muchas personas que desconocen que las perchas que nos dan al adquirir una prenda sí se consideran envases por lo que se tendrían que depositar en el amarillo. Lo más práctico sería darles una segunda vida, pero en cierto que en la mayoría de las ocasiones pueden resultar endebles, por lo que a la hora de desecharlas, habría que optar por el contenedor de envases.

5. Papel plastificado

Los envases de los productos a granel también hay que saber clasificarlos. El papel plastificado de toda la vida, por ejemplo, en el que nos sirven la carne o el pescado, se tira al contenedor de residuos. No ocurre así con las bandejas de poliexpán, que sí van al amarillo porque son 100% reciclables.

6. El papel y el vidrio, mejor sin bolsas

Son muchos los papeles, cartones o envases de vidrio que empleamos en nuestro día a día, y lo normal es ir acumulándolos en nuestra casa, en una bolsa de plástico, para acudir a reciclarlos cuando tengamos una cantidad considerable.

Lo que debemos saber es que cuando introduzcamos los vidrios en el 'iglú' verde tienen que estar los más limpios posible por lo que tenemos que retirar las tapas, los tapones y los corchos antes de deshacernos de ellos. Y evidentemente, no arrojar la bolsa de plástico en los que los transportamos a ese contenedor: la bolsa iría al amarillo.

Con el papel ocurre lo mismo, salvo que lo traslademos con una bolsa de papel directamente, que sí podríamos tirar a la vez en el mismo contenedor.