Alejandra Ansón impresiona con un sencillo vestido de novia y una capa de lana con cola

Alejandra Ansón impresiona con un sencillo vestido de novia y una capa de lana con cola

Alejandra Ansón impresiona con un sencillo vestido de novia y una capa de lana con cola

La hija de Rafael Ansón se ha casado con su pareja, Ignacio Sampedro, este sábado en la localidad madrileña de Aravaca.

Por A. S.

Alejandra Ansón ha impresionado este sábado vestida de novia, y lo ha hecho de una forma bastante discreta: con un sencillo vestido blanco de manga larga y pequeña cola, y una larga capa de lana en crudo. Unas piezas delicadas que han resultado perfectas para un día de invierno como el que ha escogido para dar el ‘sí, quiero’ a su pareja, Ignacio Sampedro.

El vestido con escote redondo a la caja es un diseño hecho a medida por Navascués. La capa, cerrada al cuello con un gran broche plateado con hojas de vid adornadas con brillantes, tiene la gracia de servir a la novia de abrigo y además es una forma muy original de evitar el tradicional velo. Desde luego, el look nupcial de Alejandra Ansón, hija de Rafael Ansón e Inmaculada Quintana, no es el de una clásica novia aunque en un primer momento pueda parecerlo. Con el pelo recogido en un moño, luce manicura oscura y zapatos satinados de un tono azul claro con el adorno joya característico de los diseños de Manolo Blahnick.

Alejandra ha llegado del brazo de su padre a la ermita de Nuestra Señora del Buen Camino, en Aravaca, en Madrid, donde se ha celebrado el enlace que se festejará en una finca cercana, La Gaivota.

Alejandra Ansón impresiona con un sencillo vestido de novia y una capa de lana con cola

Del que fuera presidente de la Real Academia de Gastronomía, ha heredado Alejandra su gusto por el alimento, mundo al que está vinculada a través de su empresa, Anton&Bonet, una consultora especializada en la materia de la que es socia junto a Miguel Bonet. El novio, por su parte, es fundador de la agencia de publicidad Ciento Volando.

Hoy reúnen a sus más allegados, sus familiares y amigos más cercanos, pero la intención es celebrar una gran boda cuando la situación epidemiológica lo permita.