Zapatero: oficio que se niega a desaparecer – La Prensa de Monclova

Zapatero: oficio que se niega a desaparecer – La Prensa de Monclova

Zapatero: oficio que se niega a desaparecer – La Prensa de Monclova

Fabiola Sánchez

Por más de 50 años, la familia Quintanilla se ha dedicado a la reparación de zapatos, más que un trabajo es un arte para ellos que ha pasado de generación en generación.

Pese a que en la actualidad la moda, cultura y educación, ha impulsado a las nuevas generaciones a dejar en el olvido lo que para muchos antes fue un servicio necesario y con gran demanda, los zapateros siguen vigentes.

Un local ubicado sobre la calle Juárez de la Zona Centro, es donde labora Brayan y Eduardo Fuentes, bisnietos de Juanita Quintanilla e Isidro Fuentes, pioneros en este oficio en Monclova, son quienes ejercen lo que por herencia dejaron sus antepasados.

Eduardo Fuentes detalló que desde su corta edad se apegó a su padre Juan Antonio Fuentes, de quien aprendió a realizar todos estos trabajos de reparación de calza que él y su hermano hoy ofrecen.

Señaló que lamentablemente desde el año 2015, bajó mucho la demanda de servicio, esto posiblemente porque las nuevas generaciones se acostumbraron a las nuevas tendencias de moda y les incomoda reutilizar su calzado.

Recordó que cuando inició a dar el servicio, mucha gente ya de edad avanzada tiene con sus zapatos de piel muchos años y pedían ser reparados, dando como argumento que era herencia de sus padres y no querían perderlo.

Zapatero: oficio que se niega a desaparecer – La Prensa de Monclova

Reconoció que son trabajos muy laboriosos de hacer y sinceramente muy económicos, lo cual la gente de hoy en día debería comparar antes de desechar sus zapatos, ya que muchos podrían aun ser recuperados.

Indicó que el trabajo más económico que hacen en este local, es la colocación de tapas a las zapatillas de damas y uno de los más cuantiosos, son trabajos de ajusten de tubo a botas o botines, así como también el cambio de suela.

Explicó que, el calzado que hoy en día se fabrica, prácticamente son desechables, ya que no tienen una garantía de larga duración de uso, ante esto, dijo que es recomendable que después de adquirirlos un zapatero les haga la costura necesaria que refuerce las uniones del zapato o tenis.

Dijo que, pese a que, sí ha disminuido mucho la demanda del servicio hasta un 40%, se resisten a desaparecer y siguen adelante, con lo que dejaron de herencia sus bisabuelos, el oficio artesanal que también algunos tíos de ejercen.

REPARACIÓN DE CALZADO

Se llama zapatero a la persona cuyo oficio es la fabricación y reparación de calzado.

Entre las ocupaciones del zapatero figuran la fabricación de plantillas para introducir en el calzado tras haberlas delineado con una plantilla.

También marca y crea orificios en el cuero que servirán tras remacharlos con aros metálicos para introducir los cordones de los zapatos.

También pone sujeciones y sueltas a las coyunturas sustituyendo las viejas o cosiendo las nuevas sobre las anteriores.

Arregla y sustituye los tacones de zapatos y botas. Cose los cueros abiertos. Por último, abrillanta y pule los zapatos aplicándoles betún y cepillándolos antes de entregarlos al cliente.

Los zapateros también desempeñan otras funciones relacionadas con el cuero, como la reparación de cinturones y la inserción de orificios o el cosido de otros objetos como bolsos.

El zapatero manual emplea una serie de elementos auxiliares para realizar su trabajo.

En la actualidad las máquinas han ido sustituyendo a las herramientas empleadas para la confección del calzado, sin embargo, el zapatero remendón sigue empleando las viejas herramientas para realizar sus composturas e incluso zapatos artesanos o para pies con malformaciones o deformaciones.

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