Por qué Gavi juega con los cordones de las botas desatados

Por qué Gavi juega con los cordones de las botas desatados

Por qué Gavi juega con los cordones de las botas desatados

A Pablo Páez Gavira, más conocido como Gavi, le preocupa el juego. Cuando está en el césped, el centrocampista del Barcelona se centra únicamente en ayudar a su equipo a conseguir la victoria. Es un futbolista extraordinariamente intenso, perseverante y con un entendimiento del juego privilegiado, unas cualidades que le han catapultado al once titular con solamente 17 años. No es ni mayor de edad, pero nadie es capaz de quitarle el puesto que se ganó con sudor, con mucho esfuerzo y con la calidad técnica de un superdotado. En el campo, solo cuentan el balón, sus compañeros de equipo, el entrenador y los rivales. Poco le importa que pasen cosas que no tienen que ver con el rendimiento individual o grupal.

Una de esas situaciones la genera el mismo Gavi. El canterano, todavía con ficha del filial, juega buena parte de los partidos con los cordones de las botas desatados. No hay encuentro que termine con los cordones bien puestos, como el resto de futbolistas. Inicia el duelo con las botas más o menos bien atadas, pero a los pocos minutos sus zapatillas pierden la tensión y se desatan. Gavi podría reaccionar entonces y atarse los cordones, pero no lo hace. ¿Por qué? Porque no se los sabe atar. Parece mentira, pero no lo es. El joven andaluz no ha sabido nunca hacerse el nudo de los cordones.

Por qué Gavi juega con los cordones de las botas desatados

Según contó el periodista Marc Marbà, de Betevé, tampoco ha tenido Gavi ninguna preocupación por saber atarse las botas. No le ha importado nunca. Ya le sucedía en sus primeros años de carrera, cuando era un crío, y jamás quiso aprender. De hecho, al de Los Palacios solamente le ha importado jugar. Le da igual que las botas estén desatadas, él sigue corriendo, asistiendo, pegándole fuerte al balón y defendiendo intensamente sin que le salte el zapato. En un reportaje de Betevé, el técnico del fútbol base del Betis, Fernando Cáceres, cuenta que Gavi "tiene tanta prisa por jugar que no pierde el tiempo atándose los cordones". También cuenta Manuel Vasco, entrenador a La Liara Balompié, que "no es uno, son las dos botas. Los cordones se le quitan a los cinco minutos de empezar un partido. En benjamines le pasaba igual". Gavi es un futbolista especial en todos los sentidos.