Un lunes sin la sonrisa de María Isabel en la Alameda de San Roque

 Un lunes sin la sonrisa de María Isabel en la Alameda de San Roque

Un lunes sin la sonrisa de María Isabel en la Alameda de San Roque

La Alameda Alfonso XI de San Roque permanece este lunes fría y triste. Faltan el calor, la luz y las sonrisas que María Isabel, Isa para prácticamente todos los que la trataron, regalaba junto con el reconfortante café de la mañana servido desde un negocio levantado con esfuerzo y dedicación.

San Roque atraviesa tres duros días luto oficial por el asesinato de María Isabel M. M., vecina de la localidad criada en el barrio de Los Olivillos, cuya vida fue sesgada en la madrugada del pasado domingo a manos de su expareja, quien ha confesado el crimen machista.

María Isabel regentaba desde hacía unos diez años junto a su madre, Ana, la cafetería Plum Cake en el céntrico paseo sanroqueño. Un lugar en el que muchos vecinos del centro suelen desayunar y también quienes acuden para hacer gestiones porque cerca quedan la Notaría, el Registro de la Propiedad de San Roque, una agencia de seguros y una oficina comercial de Endesa.

Este lunes, un lacónico mensaje escrito con tiza sobre la pizarra de la fachada anunciaba el cierre del establecimiento. María Isabel no volverá a abrir la puerta en cuyo umbral se han dejado prendidas unas cuantas velas, dos de ellas con crespón negro.

Quienes se paran delante de la cafetería con gesto abatido coinciden en que María Isabel era, sobre todo, una mujer de trato exquisito y trabajadora. “Siempre tenía una sonrisa aunque tuviera mucho trajín. Llevaba a sus hijos al colegio y enseguida estaba ya en el negocio al que dedicaba mucho tiempo”, apuntan varios vecinos que hacen corrillo en la puerta del café.

Todavía retumba el silencio y el largo aplauso de la tarde del domingo en la Alameda sanroqueña, donde miles de vecinos se reunieron para honrar su memoria y expresar su repulsa por una vida arrebatada en su plenitud. María Isabel tenía 37 años y deja tres hijos, uno de ellos adolescente de 16 años y otros dos en plena infancia, de siete y ocho años.

 Un lunes sin la sonrisa de María Isabel en la Alameda de San Roque

Su expareja, detenido por la Guardia Civil y autor confeso de los hechos, trabajaba como vigilante de seguridad de un centro hospitalario de Palmones. Tiempo antes incluso había servido en la cafetería por lo que muchos de los clientes habituales de Plum Cake conocían a ambos.

"Esto es un asesinato en toda regla. La gente del pueblo no le queremos aquí", comenta a viva voz Cristina, una vecina del centro, en alusión al detenido, natural de Ceuta. "Debe pagar muy caro lo que ha hecho. Nadie merece que le quiten la vida, nadie merece la muerte", acierta a decir, notablemente nerviosa. A continuación, la vecina culpa a las leyes y reclama condenas más contundentes para este tipo de crímenes. "No hay derecho", insiste. Su indignación es compartida con otras dos mujeres, visiblemente afectadas.

Isa tenía planes para seguir creciendo en el futuro. Hacía unos pocos meses que había alquilado un local en la misma acera para abrir Plum Tapas, un bar para complementar el negocio de la cafetería. Y antes de dedicarse a la hostelería había regentado también en la Alameda una tienda de ropa.

Francisco Mena, presidente de la Fundación Márgenes y Vínculos, se muestra doblemente impactado por el crimen. Su negocio particular, la oficina de Endesa, se encuentra justo entre la cafetería y el bar de tapas. Y tanto él como sus compañeros de oficina solían tomar café donde Isa, quien solía estar tras la barra encargada de sacar el café en su punto. “Una mujer encantadora, siempre con una sonrisa y trabajadora, emprendedora, llena de empuje y cariñosa. Estamos francamente abatidos y tristes. Lo ocurrido es una aberración”, lamenta Mena.

En el Quiosco Pepe, ubicado justo enfrente de la cafetería, y en la cercana cervecería de la Alameda coinciden en que María Isabel estaba volcada en su trabajo. "Echaba muchas horas. De sol a sol", explica Vanessa, del bar cercano. "De hecho, él la apuñaló cuando llegaba a casa de madrugada, después de todo un día trabajando para sacar adelante a sus hijos", acierta a decir la compañera de gremio.

"Trabajaba muy bien. Muy atenta, trabajadora y simpática", apuntan otros vecinos consultados, reacios a dar nombres para el reportaje. Ninguno acierta a atribuir una afición o labor de ocio a María Isabel. "Siempre trabajaba", recalcan.

Para Francisco Mena, en su condición de presidente de una entidad que, entre otros cometidos, atiende a mujeres víctimas de violencia machista, este crimen demuestra “una vez más” el fracaso de la sociedad. “Una sociedad no puede permitirse el hecho de perder a una mujer, que le arrebaten su vida, por no querer tener una relación. No es solo un fracaso político, es de todos como sociedad por no saber encontrar la forma de dar solución a una lacra que deja un saldo inaceptable de vidas truncadas por todo el país cada año”, agrega Mena.

Tras quedar confirmado el móvil machista del crimen, María Isabel M. M. es considerada como la víctima de violencia machista número 37 en España en este año 2021. 1.118 víctimas mortales desde el 1 de enero de 2003 conforman el escalofriante registro de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, dependiente del Ministerio de Igualdad.

Hasta este martes, las banderas de todos los edificios municipales de San Roque ondean a media asta. Es el caso de la Plaza de las Constituciones, donde se levanta el Ayuntamiento local. Quienes pasan junto a los mástiles observan las enseñas que cuelgan prácticamente inmóviles por la ausencia de viento.

El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia contra la mujer. Es un teléfono gratuito y confidencial que presta servicio en 53 idiomas y no deja rastro en la factura. También se ofrece información a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y asesoramiento y atención psicosocial mediante el número de WhatsApp 600 000 016. Además, los menores pueden dirigirse al teléfono de ANAR, 900 20 20 10.