El infierno de ser un ángel de Victoria's Secret

El infierno de ser un ángel de Victoria's Secret

El infierno de ser un ángel de Victoria's Secret

Polémica en la industria

El New York Times publica un reportaje con el testimonio de varias modelos y trabajadores que denuncian la misoginia y el acoso que sufrieron por parte del fundador y el director de marketing de la firma de lencería

Cristina SierraBarcelona

Victoria’s Secret no levanta cabeza. La firma se vio obligada el año pasado a suspender su mediático show por las continuas polémicas protagonizadas por su director de marketing, Ed Razek, y por su no apuesta por la diversidad y la inclusión. A pesar de sus intentos por cambiar su filosofía y fichar a modelos de talla grande, la compañía se enfrenta ahora a una serie de graves denuncias por parte de tops y trabajadores que han relatado al New York Times la misoginia y el acoso que sufrieron por parte del fundador, Leslie Wexner y por Razek.

En un reportaje titulado ‘Angels in Hell’ (“Ángeles en el infierno”), el periódico recoge el testimonio de varias personas, algunas anónimas, que no han dudado en desvelar el comportamiento inapropiado de los dos hombres poderosos que un día convirtieron a la firma de lencería en la más deseada.

Uno de los episodios más oscuros que se vivió recientemente en la compañía fue en su show celebrado en 2018. Tres personas que estaban en el backstage han explicado los comentarios de mal gusto que hizo Razek a Bella Hadid. La modelo se estaba ajustando su ropa interior para salir a la pasarela, una escena que el empresario observó desde el sofá. “Olvídate de las bragas”, le dijo a la hermana de Gigi. Además, no dudó en decirle delante de todos que tenía unos pechos “perfectos”.

Pero esta no fue la única anécdota protagonizada por el director de marketing en ese mismo show. Según estos testimonios, Ed trató de besar a varias modelos, les pidió que se sentaran en sus rodillas e incluso puso su mano sobre la entrepierna de una chica mientras esperaba su turno para desfilar. Unas situaciones que llegaron a incomodar a la propia Bella, que hace unos meses cargó contra Victoria’s Secret y confesó sus inseguridades tras haber participado en el desfile de Savage Fenty, la firma lencera de Rihanna.

Acosos y peticiones indecentes

En el reportaje los periodistas del New York Times también recogen el caso de Andi Muise, una top que no fue seleccionada para el show tras rechazar a Razek en 2007. La modelo, que en aquel momento tenía 19 años, había participado en dos ocasiones en el desfile. Fue entonces cuando el magnate la invitó a cenar e intentó besarla. Posteriormente no paró de acosarla con correos electrónicos subidos de tono, incluso en uno de ellos le pidió que lo acompañara a Turcos y Caicos. “‘Necesito un lugar sexy para llevarte!”, le aseguró.

Muise intentó contestar educadamente a estos mensajes porque temía perder el trabajo. La última vez que supo de él fue cuando la llamó para invitarla a comer en su casa de Nueva York, una cita que ella rechazó y que supuso que la marca no contara con ella, por primera vez en cuatro años, para su desfile de 2008.

Otra mujer que se ha atrevido a dar la cara es Alison Nix, que cuenta la petición que les hicieron los directivos a las modelos durante un evento solidario que se celebró en la isla privada de Richard Branson en el Caribe. Solo había una condición para disfrutar de este exclusivo viaje: posar desnudas en la playa para el fotógrafo Russell James. “Nos llevaron en barco y esos hombres ricos flirteaban con nosotras. Todas las modelos nos preguntábamos, ¿estamos aquí como prostitutas de lujo o por un asunto de beneficencia?”, desvela la joven que, tras negarse, vio cómo la marca rompía su contrato con ella.

¡Necesito un lugar sexy para llevarte!”

Ed Razek a una modelo de la firma

El diario también recoge versiones de varios trabajadores que durante años han estado presentes en las pruebas de vestuario y en el backstage de los shows. Dos escenarios en los que Razek y Wexner acosaban y hacían comentarios fuera de tono a las modelos. “Lo más alarmante era lo arraigado que estaba ese comportamiento. Ese maltrato era tomado como una broma y aceptado como normal y quien intentaba hacer algo era ignorado y castigado”, apunta Casey Crowe Taylor, que hace años ocupaba el cargo de relaciones públicas de la empresa. Unos momentos incómodos que un empleado grabó y mostró al área de recursos humanos, que no hizo nada. En el mismo reportaje también se habla de la relación de Wexner con Jeffrey Epstein, que se suicidó en la cárcel el pasado verano tras ser acusado de crear una red de tráfico sexual de menores.

Por el momento el único que ha hablado sobre el reportaje ha sido Razek, que ha querido desmentir toda la información. “Las acusaciones de este reportaje son categóricamente falsas, están mal interpretadas y sacadas fuera de contexto. He tenido la fortuna de trabajar con infinidad de modelos de primer nivel y profesionales talentosas y me siento muy orgulloso del respeto mutuo que nos tenemos”, apunta el magnate de 71 años, que decidió abandonar la compañía en agosto del año pasado. Por su parte Wexner, de 82 años, no ha querido pronunciarse en un momento en el que varios medios apuntan que quiere vender la firma con la que se convirtió en billonario.

Ed Razek decidió abandonar la firma el pasado verano tras sus sonadas polémicas, mientras que Wexner tiene en mente vender la marca con la que se hizo billonario

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