¿Picor, varices o hinchazón? Consejos para tratar el síndrome de «piernas cansadas»

¿Picor, varices o hinchazón? Consejos para tratar el síndrome de «piernas cansadas»

PILAR FONSECA

Pesadez en las piernas, hinchazón, cansancio, edemas, calambres musculares, varices, picor e incluso dolor, son sólo algunos de los síntomas más frecuentes cuando se tiene el síndrome de las piernas cansadas.

Se trata de una patología vascular más común en la mujer que se produce por una insuficiencia en el retorno venoso de la circulación sanguínea. Esto provoca que la sangre fluya más despacio, lo que hace que las venas periféricas se dilaten y se filtre líquido a los tejidos, provocando los síntomas antes mencionados o como mínimo algunos de ellos al mismo tiempo.

El dolor más o menos intenso, sobre todo de la rodilla al tobillo, la sensación de pesadez o los calambres, hormigueos y picor en las piernas suelen ser los síntomas que más se repiten entre las pacientes con este síndrome.

¿Por qué tengo las piernas cansadas?

Pues la causa principal de una insuficiencia venosa crónica puede estar en las venas profundas de las piernas.

Existen componentes genéticos pero también hormonales, se sabe porque se ha publicado en distintos estudios científicos, que las enfermedades venosas afectan al 60% de las personas que tienen más de 65 años.

Pero también puede haber componentes ambientales, por ejemplo, si hace mucho calor o se pasan muchas horas sentadas es más fácil padecer esta dolencia en las piernas. También la falta de ejercicio o el sobrepeso son circunstancias propicias para que se desarrolle el síndrome de las piernas cansadas.

¿Picor, varices o hinchazón? Consejos para tratar el síndrome de «piernas cansadas»

La principal causa es una insuficiencia venosa crónica/ Fotolia

¿Qué puedes hacer?

Lo primero es explorar para ver si en tus piernas han aparecido arañas vasculares o varices porque esto será un síntoma de que tienes mala circulación.

Una buena alimentación es fundamental para cuidar la salud. Hay que tratar de seguir una dieta saludable, rica en fibra y carente de alimentos fritos o procesados. Un exceso de grasa saturada en la alimentación ayuda a que se acumule grasa en nuestras venas, lo que va a dificultar el funcionamiento del sistema circulatorio.

Es aconsejable hacer algún tipo de ejercicio o actividad física al menos durante treinta minutos al día y no pasar muchas horas sentada o de pie, es mejor hacer pequeños descansos para que las piernas puedan moverse, cambiar de posición y así favorecer el retorno venoso.

Es fundamental beber agua durante todo el día para mantener la hidratación óptima de nuestro cuerpo y en la medida de lo posible evitar el calor, tanto en la excesiva exposición al sol como con estufas o radiadores.

Con el calor las venas se dilatan y deforman dificultando el retorno sanguíneo por lo que en épocas de mucho calor es normal sentir pesadez y se recomienda aplicar frío y mantener un rato las piernas en alto para favorecer la circulación de regreso.

El estrés y los cambios hormonales también influyen en esta patología.

Para aliviar la sensación en las piernas y para ayudar a mejorar el retorno venoso los masajes drenantes son una buena herramienta siempre en manos de profesionales que van a saber aplicar las presiones adecuadamente.

Poner las piernas en alto cada tarde o por la noche durante diez minutos, utilizar geles fríos o incluso vasodilatadores, no usar ropa que oprima las piernas e incluso si el dolor es notable, es recomendable utilizar medias compresivas o también llamadas «de descanso» que ayudan a disminuir la hinchazón de la zona afectada y a mejorar la funcionalidad del sistema venoso de las piernas.

Es innegable que los beneficios tanto a nivel físico como mental son notables cuando tratamos esta dolencia, porque no sólo disminuye la sensación de pesadez y cansancio en las piernas, al mismo tiempo se estimula el drenaje, se ayuda a la eliminación natural de los residuos que va generando nuestro propio organismo, se nutre más y mejor la piel y se mejora con todo esto también el estado anímico de la paciente.

Tendencias